MANDATO


Hay dias en que me abate la tristeza
y pienso que se me agotan los motivos;
este amor que yace en mi, me pesa
pero es sólo por él que sigo vivo.
La orden divina fue que yo ame
y el ser amado no me ha sido concedido
pero a veces en momentos de dolor
hasta un hombre solitario como yo
quiere ser abrazado por la sombra del amor.

No mi Dios, ya no me quejo
seguiré cumpliendo con tu encargo
quien quiera un corazón, aquí está el mío
y si quieren mi amor, también lo dejo.
Si alguien puede ser feliz con mi consejo
es suficiente para mi, quizá yo pueda
un día convertirme en su reflejo.

No hay comentarios: